lunes, 24 de abril de 2017

Los Datos Curiosos de...Dexter


Dexter, serie emitida por la cadena televisiva Showtime de 2006 a 2013 con un total de ocho temporadas, está basada en la novela Darkly Dreaming Dexter de Jeff Lindsay. La historia nos narra como un forense de nombre Dexter, trabaja para la policía de Miami y dedica su tiempo libre para cometer asesinatos en serie pero rigiéndose por un código personal el cual le permite matar solo a la escoria de la sociedad. El impulso de Dexter por la sangre nace de un trauma en su infancia y al darse cuanta de esto su padre adoptivo (Harry) lo educa para enfocar ese instinto criminal en algo que no dañe a inocentes y que sirva para impartir algo de justicia en un mundo donde los criminales parecen siempre quedar impunes. 

A continuación algunos datos curiosos de esta gran serie protagonizada por Michael C. Hall

  • La cerradura del departamento de Dexter es un tipo de cerradura muy característica llamado precisamente Dexter.


Este y otros datos curiosos los puedes encontrar en el siguiente enlace:


Videocast con el Top 5 de los peores Niños Asesinos


En el cine de terror cuando los niños son el factor principal del miedo, es innegable sentir cierta incredulidad por el solo hecho de pensar que algo así pudiera ocurrir en nuestra cotidianidad. 
Sin embargo qué sucede cuando la realidad supera la ficción y encontramos niños con un grado de psicopatología nivel nueve, que en escalas del FBI solo está reservada para los peores homicidas. 
A continuación un listado de los 5 niños más sanguinarios y dementes de los últimos tiempos.


Top 5 de los peores Niños Asesinos


En el cine de terror cuando los niños son el factor principal del miedo, es innegable sentir cierta incredulidad por el solo hecho de pensar que algo así pudiera ocurrir en nuestra cotidianidad.
Sin embargo qué sucede cuando la realidad supera la ficción y encontramos niños con un grado de psicopatología nivel nueve, que en escalas del FBI solo está reservada para los peores homicidas.
A continuación un listado de los 5 niños más sanguinarios y dementes de los últimos tiempos.


Natsumi Tsuji


A la edad de 11, esta niña japonesa fue sentenciada en el 2004 a pasar nueve años en prisión por degollar a su compañera Satomi con una navaja en un salón de clases luego de vendarle los ojos. 



Eric Smith

En 1994 en Estados Unidos, Eric Smith fue sentenciado a la edad de 13 años a cadena perpetua por el asesinato Derrick Robie, un niño de cuatro años, a quien estranguló, golpeó en la cabeza con rocas de gran tamaño, para finalmente sodomizarlo con un palo.




Joshua Phillips

A los 14 años golpeó a su vecina de ocho hasta matarla, después escondió su cuerpo bajo su cama durante una semana. Cuando su madre descubrió el cuerpo de la niña por el olor fétido proveniente del cuarto, el niño confesó que la había matado mientras jugaba con ella. Su madre salió corriendo de la casa y Joshua aprovechó para apuñalar el cuerpo 11 veces más. El niño demente fue condenado a cadena perpetua por la policía de Florida en 1999.



Jordan Brown

En el año 2009 cuando tenía 11 años de edad, Jordan tomó la escopeta de su padre y le disparó en la cabeza a su madrastra, de ocho meses de embarazo. Después el niño salió de su casa tranquilamente y tomó el autobús para ir a su escuela ubicada en Pensilvania.
A Pesar de ser menor de edad fue tratado como una persona mayor de edad. Tras pasar más de tres años en un correccional de menores en Pensilvania, los jueces deliberaban el veredicto, el 13 de abril de 2012 fue declarado culpable y el 8 de mayo del año siguiente anularon la sentencia. 


Jesse Pomeroy

“Si supongo que yo lo hice, deténganme” fue lo que contestó Jesse Pomeroy en 1874 cuando los policías de Massachussett le pidieron que confesara por qué había torturado y matado a ocho niños menores de 10 años. Jesse inició sus crímenes contando con tan solo 12 años de edad. Murió el 29 de septiembre de 1932 a los 72 años en un hospicio de la policía, plagado de enfermedades pero sin sentirse culpable por sus crímenes. 





viernes, 25 de noviembre de 2016

Videocast de la historia de Henry Lee




Henry Lee


Su niñez fue marcada por constantes humillaciones y maltratos por parte de sus padres, lo que invariablemente causó en él una baja autoestima. Fue un hijo no deseado. Para castigarlo, su madre lo vestía de mujer y lo obligaba a ver cómo ella ejercía la prostitución.
Dentro de los recuerdos de Henry estaba el ver a su padre (a quien le faltaban las piernas) moverse con un carrito y ser igualmente sobajado por su madre.
Al llegar a la adolescencia, a los 13 años, sus primeras experiencias sexuales fueron con animales, violaba perros y ovejas.
En 1950 su padre murió de una manera muy sospechosa, fue encontrado en el bosque, curiosamente al día siguiente de haber discutido con su madre. Fue ese instante cuando Henry decidió abandonar su casa a la edad de 14 años. Era el principio de lo que sería una vida marcada por los asesinatos.


Luego de llevar una vida delictiva y de entrar y salir de los reformatorios, por fin pisa la cárcel a los 23 años. Para 1959 y tras haber salido de su breve estancia en prisión, regresó a casa a buscar a su madre, discutió con ella y terminó asesinándola tras cortarle el cuello a punta de navajazos.

Tras este asesinato, fue enviado a prisión y luego de 5 años de tratamiento en un hospital psiquiátrico donde fue diagnosticado con tendencias suicidas, además de sádico y un psicópata sexual, no se rehabilitó y aún así lo dejaron libre. 



Henry soñaba con tener una esposa que lo amara y era tanta su necesidad de amor que no podía esperar tanto y tuvo la idea de tomar como propia una familia ya hecha, y es así como en 1977 se casó con una amiga de su hermana, quien tenía dos hijas de 8 y 9 años.
Para Henry ya era muy tarde para conocer el significado de la palabra amor y cuando su esposa salía a trabajar, el hombre abusaba de las niñas.
De quien más abusaba era de la mayor, pero obligaba a la menor a mirar mientras todo sucedía.
Sació su libido lo más que pudo hasta que se aburrió de hacer siempre lo mismo y un buen día dejó la casa sin dar la menor explicación. 


Henry comenzó a viajar en su auto por toda la unión Americana y fue en Miami donde conoció a su inseparable amigo … Ottis Toole, un pirómano, caníbal, asesino y con ligeros problemas de retraso. Ambos formaron la dupla perfecta, Henry no era de complexión fuerte pero sí era muy inteligente, en tanto que Ottis tenía la fuerza para derribar de un golpe a cualquiera y al no ser muy brillante, vio en Henry a un mentor.

Fue así como la autopista I-35, la cual cruza todo el país se convirtió en su camino del terror. Vivían en autos viejos y cada que hacían un alto en el camino era para tener una muerte más a su lista. Mataban y abusaban sexualmente de sus víctimas. Por regla nunca mataban dos personas en el mismo sitio y solían descuartizar los cadáveres para repartir los restos por todo el país mientras viajaban, hecho que posteriormente dificultó el trabajo de la policía. 



Dentro de sus múltiples andanzas comenzaron a trabajar para una anciana de nombre Kate Rich, a la que un buen día Henry la acuchilló sin motivo alguno. Fue uno de sus grandes errores, ya que debido a este crimen la policía dio con ellos.

Tras confesar sus crímenes (se dice que mataron a más de 900 personas) Ottis fue condenado a cadena perpetua mientras que Henry fue enviado a ejecución en 1988, pero a última hora se aplazó la sentencia. 



Finalmente el 13 de marzo 2001 Henry Lee murió en su celda de un paro cardiaco. En lo que respecta a Ottis Toole falleció, igualmente en prisión en 1996, pero de cirrosis hepática. Al momento de su muerte, Ottis escribía un guión para televisión sobre un programa especial que quería vender con el nombre de: “Una navidad con Ottis Toole”.






domingo, 16 de octubre de 2016

Videocast de la historia de Sobera de la Flor


Higinio Sobera de la Flor


“El pelón” Sobera

Por Roberto Jiménez


Era 1952 y la Ciudad de México se vio escandalizada por un asesino en serie cuya costumbre era el traer la cabeza rapada. Como toda historia, esta tiene un comienzo en donde sus excesos eran solapados por su familia.

De hecho quedaron muchos huecos en las investigaciones debido a que sus parientes ocultaron mucha información sobre su comportamiento, por ejemplo el hecho de que las empleadas domésticas aseguraran lavar e incluso tirar a la basura ropa manchada de sangre, lamentablemente este hecho nunca se pudo comprobar.



Un incidente vial desató días de sangre

Una tarde Higinio Sobera se paseaba por las calles de la ciudad en su auto último modelo y un simple incidente vial desató lo que sería el principio de una cadena de eventos psicóticos. Un hombre se le atravesó sin querer en su camino e Higinio lo tomó como una afrenta al grado de seguirlo hasta cerrarle el paso. “El Pelón” como le decían, se bajo del auto y sin decir nada le disparó. El asesino huyo de la escena, fue directamente a su casa, donde al platicarle a su madre lo que había hecho, esta lo ayudó para que inmediato saliera del país rumbo a España. 


El Hotel del Prado

En el proceso de salir del país y para no ser atrapado se hospedó con una identidad falsa en el Hotel del Prado. Al llegar la noche su libido se incrementó y salió en busca de sexo. Higinio caminó y en una esquina de Avenida Reforma observó a una joven y atractiva mujer que esperaba su autobús. Al verla no dudó en acosarla, la mujer lo rechazó, Higinio se enfureció y le disparó. Luego la metió en un taxi y obligó al conductor dirigirse hacia la carretera vieja a Toluca.
En su camino la policía lo intercepta, mas gracias a un soborno (de 5 pesos de aquel entonces), logra huir impunemente. Una vez que libró a los oficiales, ordenó al conductor salir del auto e Higinio escapó rumbo a un motel que se ubicaba sobre la carretera.
El psicópata entró con el cuerpo muerto de la mujer, se instaló se puso cómodo y sin pensarlo dos veces sació sus instintos sexuales con el cadáver de la joven. Al terminar dejó abandonado el taxi y el cadáver en un campo agrícola, para luego regresar al Hotel del Prado.
Higinio Sobera no llegaría lejos y camino al hotel fue detenido por la policía. Después se le diagnosticó con una serie de varios problemas psicológicos entre ellos la esquizofrenia. El hombre fue sentenciado a 40 años de prisión y enviado al Palacio de Lecumberri, donde permaneció hasta que cerraron el lugar en 1976. Luego fue enviado al Reclusorio Sur donde estuvo cinco años. 



Sus últimos días en la tranquilidad que da el silencio

La posición económica de su familia le permitió que tuviera una celda individual, pero las condiciones en las que habitaba eran deplorables, ya que no recibía tratamiento alguno. Se dice que vivía sobe su propio excremento y había días en los que mostraba episodios de coprofagia (se comía sus propias heces). Al ver la condición mental de este hombre fue trasladado a un manicomio de manera temporal para ser tratado.
Luego de pasar 30 años, a los 54 años de edad, Higinio Sobera por fin logra su libertad. Sus últimos años de vida los pasó en soledad, solía vérsele sentado, inofensivo, callado y alimentando a los patos en Xochimilco hasta que murió de causas naturales en 1985.